Consiste en adoptar posturas y realizar movimientos adecuados para que la espalda sufra lo menos posible. Como por ejemplo sentarse adecuadamente o coger algún objeto pesado sin realizar posturas/movimientos que sean nocivos para la espalda.

La higiene postural se analiza mediante la ergonomía, principalmente corrigiendo posturas viciadas y erróneas. Dando consejos preventivos para evitar dolores musculares, fatiga muscular, dolor muscular en espalda y piernas…

 

 

Para ello es recomendable realizar estos Puntos básicos:

  • Descansar entre varias tareas. No debemos realizar grandes esfuerzos, ni tampoco pequeños, pero muy repetidos en el tiempo.

  • Evitar estar demasiado tiempo en la misma postura, ir alternando las tareas. Posiciones mantenidas hacen sufrir la columna.

  • Evitar mantener la espalda en posiciones forzadas. Las curvas fisiológicas de la columna no deben aumentarse.

  • Tener un correcto espacio de trabajo. Adecuar la altura de las sillas, mesas, la posición del ordenador. Las posturas forzadas no son las adecuadas.